5 razones para conocer el Museo del Ferrocarril

Durante el siglo XIX, la capital potosina se convirtió en el corazón ferroviario del país.

Lo anterior debido a que San Luis Potosí era parte de la conexión de México con Estados Unidos gracias a la vía México-Laredo.

Por ello, no es de sorprenderse que exista un recinto dedicado exclusivamente a contarnos ésta parte de la historia del estado.

El museo del Ferrocarril “Jesús García Corona” es un espacio destinado a fortalecer la cultura nacional y fomentar la cultura popular, que guarda la memoria histórica del ferrocarril, pero ¿por qué visitarlo?

Su arquitectura

El Museo se encuentra en una de las cuatro estaciones que prestaban servicios en San Luis Potosí.

Por ello cuenta con una arquitectura art déco que te hará remontarte a otra época.

También hay murales de los 40 donde se aprecia la evolución del ferrocarril y sitios emblemáticos de la ciudad.

Los ferrocarriles

Obviamente íbamos a encontrar a estos gigantes en el museo, sin embargo no son réplicas sino las verdaderas máquinas que en algún momento corrieron por las vías.

A diferencia de otros museos no son solo fotografías o esculturas.

Inclusive encontrarás a una de las locomotoras más legendarias por haber estado al servicio de todo el país.

En el patio trasero podrás pasear por andenes de abordaje y ver vagones de diferentes clases donde viajaban los pasajeros.

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Maqueta Monumental

El museo cuenta con una maqueta monumental que está en el piso superior del edificio.

La maqueta representa a la perfección como eran los recorridos de los ferrocarriles a través de los túneles, montañas, puentes, ciudades y edificios.

Anécdotas e historia

San Luis Potosí, al haber sido un cruce de caminos desde la época prehispánica posee un gran número de anécdotas e historias.

Si optas por una visita guiada, las personas del museo estarán encantadas en platicártelas.

Además, dentro de las pláticas podrás descubrir incluso uno que otro misterio.

Nostalgia

Hablábamos de los jóvenes que no conocieron este tipo de transporte, pero ¿qué pasa con las personas que sí tuvieron la fortuna de hacerlo?

Estarán en un lugar que los llenará de nostalgia gracias a las piezas de la colección del museo que incluye lámparas, silbatos, sellos de goma para marcar boletos, radios de comunicación, una tienda de revistas de la época y decenas de fotografías.

Inclusive el museo sigue presentando homenaje a los que una vez fueran trabajadores en estas magníficas máquinas y que ya no están entre nosotros, haciendo silbar en algunas ocasionas las locomotoras que están en un patio de maniobras junto al museo.

 

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