La leyenda de la bailarina del Teatro de la Paz

¿Sabías qué la icónica estatua de la bailarina del teatro de la Paz oculta una triste historia?

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo, vivió una bailarina que cada año se presentaba en el Teatro de la Paz.

Un día mientras ensayaba en el escenario, una de las luces del cayó encima de ella. Casi al instante, la hermosa bailarina falleció.

Por ello, se dice que los directivos del teatro mandaron colocar una estatua en su honor.

Pocos meses después, uno de los veladores del recinto recibiría una de las mayores sorpresas de su vida.

Mientras hacía su guardia comenzó a escuchar una hermosa melodía de piano que provenía de la sala principal.

Al entrar se daría cuenta que una mujer bailaba al ritmo de la melodía; espantado el velador huyó del teatro.

Fue hasta el día siguiente que al contarle a sus compañeros de trabajo, que se le revelaría que esto sucedía algunas noches, la estatua cobraba vida va al escenario a bailar y ser libre.

Mira el video aquí

Otros relatos lo confirman

En el libro Misterios. Leyendas de San Luis Potosí. de Adame, H.el autor asegura que en su niñez pudo apreciar este fenómeno.

«Fuimos a asomarnos por una puerta; las luces del escenario estaban prendidas y se oía el piano, pero no supimos dónde estaba la persona que lo tocaba ni tampoco vimos el piano.»

Al escuchar ruidos extraños, Adame y su hermana voltearon y vieron que la estatua de la bailarina ya no estaba en su lugar.

Sin embargo, una mujer atractiva se encontraba bailando sola «dando vueltas y vueltas.»

«Luego se metió al teatro por una de las puertas, se subió al escenario y siguió bailando.»

Los niños tomaron lugar en las butacas de atrás y desde ahí vieron todo el espectáculo.

«Luego se apagaron las luces y nos salimos de allí para volver al vestíbulo. La estatua de la bailarina estaba otra vez en su lugar.»

Según asegura el libro, el suceso tiene lugar 2 o 3 veces al año, cuando no hay nadie en el teatro y suena el piano

«También un señor que antes trabaja allí de noche, don Lupe se llamaba..una vez oyó un ruido en el vestíbulo y fue a ver qué era. Nada, la estatua de la bailarina se había movido sola, viendo a una pared, no a la entrada como siempre está, o sea que se movió la estatua, pero no el pedestal donde estaba parada.»

¿Qué te parece?¿Habías escuchado la historia?

Deja un comentario